La retención de inmigrantes sin papeles, previsto en La Directiva de la Vergüenza y en la Ley de Extranjería y que tiene lugar en los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE), es una de las realidades que más tensiona hoy día los principios básicos del Estado de Derecho, al permitir la privación de libertad de quienes tan sólo han cometido una infracción administrativa: residir en nuestro país sin la requerida autorización. La represión de los flujos migratorios y la criminalización de la inmigración irregular planteada desde una perspectiva policial se dota de fronteras físicas y tecnológicas fuertemente militarizadas; mecanismos de control y vigilancia: sistema de información de Schengen, patrullas costeras y aéreas, controles aeroportuarios, y de medidas sancionadoras (procedimientos de expulsión y devolución). Punta de este iceberg represivo son las redadas sistemáticas e indiscriminadas sobre criterios raciales que extienden las fronteras ...