El Patio no se para, el Patio vive


Ayer, martes 4 de agosto a las 5:30 de la mañana, la Policía Nacional efectuó el desalojo de la nueva sede del Patio, en la calle Divino Pastor, 9. Un desalojo acometido con nocturnidad, agosticidad y sin presentar orden judicial alguna, que demuestra el temor, de quienes protegen un modelo de ciudad caduco, a la legitimidad del Patio Maravillas. Queremos agradecer una vez más a las vecinas de Madrid el apoyo mostrado e informar de que no ha habido detenidas.

El edificio de Divino Pastor 9 era público pero fue vendido, como muchas otras posesiones municipales, a un entramado de empresas que acumula diversas propiedades en la ciudad y que adquirió el inmueble a precio de saldo. Una operación marca de la casa del Ayuntamiento de Ana Botella, que ha malvendido sistemáticamente el patrimonio público de las madrileñas y madrileños a intereses especulativos.

En nuestra hoja de ruta siempre ha sido una prioridad el interpelar a las instituciones, ya que entendemos que han de reconocer la necesidad de espacios como el Patio Maravillas, y otros muchos centros sociales que trabajan cada día por hacer de Madrid una ciudad para su gente. Por este motivo, llevamos años tratando de entablar conversaciones con el anterior equipo del Ayuntamiento de Madrid, sin éxito por su falta de respuesta. En un nuevo intento, esta vez sí hemos logrado abrir vías de comunicación efectivas con el nuevo Ayuntamiento, a partir de las cuales el Patio está trabajando con otros colectivos para desarrollar un marco que asegure que la ciudadanía pueda tener espacios para construir en común. Este desalojo, en todo caso, es independiente a esas conversaciones.

El desalojo, de quienes hemos construido alternativas en el barrio de Malasaña durante más de ocho años, nos demuestra que, pese a que se han producido cambios en la ciudad de Madrid, los intereses privados y especulativos siguen estando por encima de la ciudadanía.
Constatar eso no nos desanima, por el contrario, nos permite comprobar que espacios como el Patio Maravillas son imprescindibles para construir en Madrid un modelo de ciudad de lucha y construcción común, en el que se multipliquen las alternativas y formas de organización.

El Patio no se para. Hemos repetido que Madrid no va a estar ni un día sin Patio y así es; el Patio Maravillas es un proyecto político que va más allá de un espacio físico determinado, porque los muchos colectivos que lo construimos cada día estamos comprometidos con la continuidad de un proyecto que sabemos insustituible.

No descansamos, seguiremos señalando los espacios de especulación y las políticas que atentan contra la vida, seguiremos desarrollando espacios de encuentro, poniendo el ocio, la cultura y la participación política al alcance de todas, apostando por la economía social y luchando contra la precariedad .

Seguimos apostando por el desbordamiento democrático y conseguiremos, como hemos hecho siempre, un nuevo espacio para llenarlo de vida.

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