Acera del Frente surge como colectivo para la lucha de los derechos de las personas transmaribollo (LTGBQ+) integrado en un nuevo espacio de lucha política autogestionado formado por el Patio Maravillas. Pretendemos aunar un trabajo político radical de izquierdas, con una experiencia de transformación propia como individuos y en nuestra forma de entender la sociedad. Queremos crear un nuevo punto de encuentro LTGB, con una propuesta diferente que converja de modo transversal con el resto de movimientos sociales con carácter independiente y disidente. Entendemos que, al ser sujetos doblemente oprimidos, por ser clase trabajadora y minoría sexual, nuestro espectro de lucha también ha de ser doble: Ser un colectivo LTGB de la izquierda anticapitalista y la izquierda del movimiento LGTB, pero posicionándonos, sobre todo, como parte de los movimientos sociales. Consideramos que la problemática LTGB+ no debe ser exclusiva de determinados grupos, pero tampoco es la única y por tanto solo podremos luchar por una sociedad libre si reconocemos e incluimos como propios la defensa por los derechos sociales del resto de los sectores oprimidos de la sociedad. Parad@s, precari@s, migrantes, estudiantes, “sin papeles”, sin vivienda y muchos excluidos de la sociedad del bienestar capitalista son nuestros compañeros en una lucha común.
Consideramos que la legitimidad del cualquier colectivo debe fundamentarse en un funcionamiento asambleario, que respete y garantice la opinión e iniciativas de cualquier persona del colectivo. La independencia del colectivo es por tanto clave y no admite por tanto interferencias o intentos de manipulación desde partidos políticos, sindicatos o subvenciones interesadas. Trabajamos desde la autogestión, tanto económica, haciendo nuestros los principios de anticapitalismo y de construcción de una sociedad justa, ecológicamente sostenible y donde no haya lugar para ninguna exclusión social. Así mismo, entendemos que la acción coordinada con otros grupos próximos ideológicamente tanto del entorno LTGB+ como de la gran diversidad de movimientos sociales es una prioridad que debe vertebrar nuestra actividad. Para ello partimos del trabajo conjunto con la variedad de movimientos sociales que participan del Patio Maravillas (okupación, derechos sociales, cultura libre, …). Igualmente, en el ámbito LTGB+, Acera del Frente se sumará a las iniciativas de la Red/Xarxa Contra la Homofobia formada por grupos tanto del Estado Español, como de muchas otras partes de Europa. En Madrid ya participamos junto al Bloque Alternativo por la Liberación Sexual (BALS) en la lucha para subvertir la mercantilización y desideologización que impera en la comunidad LTGB+, y que la considera como un simple segmento social específico para el consumismo y sin capacidad de dar respuesta a la sociedad neoliberal en la que nos encontramos.
Para construir, una sociedad basada en el respeto a la diferencia y que incluya no solo a lesbianas,transexuales, gays, bisex y raritos, sino a tod@s aquellos que luchamos por conservar nuestra autonomía, frente a la obediencia impuesta por la dictadura del consumo capitalista, el patriarcado, la violencia y las relaciones verticales jerárquicas.
Por eso nos vemos acompañadas por a todos aquellos que luchamos para zafarnos del pensamiento único, el sentir único, el amar único, el vivir único… y todo tipo de relaciones personales impuestas por el modelo capitalista, el patriarcado, la violencia/represión y todo tipo de relación de poder, dominancia o subordinación.
Para generar nuevas dinámicas que nos permitan relacionarnos celebrando la diversidad, luchando contra el machismo y el patriarcado, y cuestionando el género.
Para romper tópicos en los cuales a las personas LGTB+ se nos muestra como un colectivo despolitizado y desvinculado de la realidad en que vivimos, generando un discurso transformador de la sociedad, la cual no puede pasar sin una transformación también sexual.
Para denunciar la presión imperante sobre nuestra sociedad de integrismos religiosos, el católico en nuestro entorno más próximo, que antepone sus creencias a la vida y la dignidad de las personas bajo pretextos moralizantes y dogmas milenarios.


