
La muralla china ha llegado hasta el siglo 21 para ver su homólogo digital: El nuevo software de control que el gobierno chino pretende imponer a todos sus ciudadanos. Con el pretexto de proteger a los niños de las redes de pederastia en internet, el gobierno chino quisiera obligar a instalar en todos los ordenadores del país, importados o no, un sofware de control desarrollado para conocer y filtrar las conexiones a internet, tanto de navegación por la web como de otro tipo de servicios. Esto les permitiría saber más sobre sus ciudadanos, y estrechar todavía más el cerco a las libertades individuales, ya que para el gobierno chino es una prioridad fundamental favorecer el control preciso de las vidas de cada uno de sus ciudadanos. Sin embargo, los internautas chinos son tantos y están tan enfadados: ¡que acabaran por tumbar esta nueva muralla virtual!