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Categoría: Tecnología Intrusiva

Son tecnologías de limitación del acceso a medios o dispositivos digitales. Como el tipico parche de seguridad anticopia, o el mas novedoso sistema de detección de copias supuestamente fraudulentas. Es usado por compañías de suministro de contenidos como Sony y Microsoft o la BBC para asegurar, según ellos, el flujo continuo de ingresos. En algunas ocasiones, esas mismas empresas han obtenido numerosos beneficios gracias a la gran facilidad de difusión que aporta la libertad de copia. Existen ejemplos contradictorios como la consola portátil de Sony, que posiblemente se vendió más por ser fácilmente pirateable, y porque existe una gran cantidad de juegos para descargar gratis desde internet.


Una gran iniciativa de la democracia actual, ha sido la sugerencia de regalarle a los niños, o de incluir en su educación básica, un miniordenador portátil para que puedan acceder cuanto antes a las nuevas tecnologías de la información y así aprender a usarlas para su provecho y desarrollo cultural y educativo. Pero claro, no iba a ser tan bonita la cosa. Sugirieron invertir una montaña de dolares en ofrecerle a Microsoft poner el Windows en esos ordenadores, y así aprovechar para aportarle a esta multinacional una enorme cantidad de futuros clientes potenciales. Al final la iniciativa se ha evaporado, evitándo que se introduzca entre los ciudadanos un sistema operativo cerrado y privativo. Y evitándo también, que los niños y padres accedieran al debate sobre la informática libre y las licencias publicas y libres que ofrece Linux.





La ley HADOPI prevé el uso de un software de espionaje y monitorización que sería obligatorio para todos los internautas franceses. Por si fuera poco, podría ser incompatible con Linux por lo que haría falta tener un Windows instalado para poder navegar.

HADOPI ha sido la apuesta personal de Nicolas Zarkozy, una apuesta por el fin de la libertad cultural en internet que sigue intentando recortar libertades pese ser rechazada de pleno por el parlamento Europeo y luego por los propios tribunales franceses.




La muralla china ha llegado hasta el siglo 21 para ver su homólogo digital: El nuevo software de control que el gobierno chino pretende imponer a todos sus ciudadanos. Con el pretexto de proteger a los niños de las redes de pederastia en internet, el gobierno chino quisiera obligar a instalar en todos los ordenadores del país, importados o no, un sofware de control desarrollado para conocer y filtrar las conexiones a internet, tanto de navegación por la web como de otro tipo de servicios. Esto les permitiría saber más sobre sus ciudadanos, y estrechar todavía más el cerco a las libertades individuales, ya que para el gobierno chino es una prioridad fundamental favorecer el control preciso de las vidas de cada uno de sus ciudadanos. Sin embargo, los internautas chinos son tantos y están tan enfadados: ¡que acabaran por tumbar esta nueva muralla virtual!