Expulsan a un boliviano que denunció torturas por parte de la Policía nacional

Alejandro, de 22 años, fue detenido a principios e enero por la policía,
durante un control de identidad. Como no tenía regularizada su situación
administrativa en España, fue trasladado al Centro de Internamiento para
Extranjeros (CIE) de Aluche, en Madrid, para que se procediera a su
expulsión. Alejandro llevaba más de dos años en España, donde trabajaba en
una empresa de enlatados industriales.

Hace algunos días la policía intento expulsarle y le trasladó desde el CIE
hasta el aeropuerto de Barajas. Alejandro se resistió a embarcarse al
avión, alegando que el juez no había contestado los recursos interpuestos
por su abogado. En ese momento, según denuncia él mismo en una carta
difundida por sus familiares, “me empezaron a golpear sin darme razón
alguna, me trataron peor que un animal, y tengo todo el cuerpo destruido
porque no quise subir [al avión]”. En la carta relata más detenidamente
los sucesos: “subieron dos agentes de la policía a sacarme de la furgoneta
y como me agarré duro de la furgoneta uno de ellos me empezó a golpear en
el cuerpo y el otro empezó a tironearme de la mano”.

Los agentes le trajeron de vuelta al CIE de Aluche, negándose a
trasladarle a un centro hospitalario, como él pedía, para que fuera
atendido por personal especializado.

La carta termina con una petición: “ruego al grupo de las autoridades que
tome cartas en el asunto porque los inmigrantes también tenemos derechos
como los demás y no por eso pueden tratarnos como ellos quieran”

El dia 19 de febrero su famlia presentó una denuncia por “delito de
tortura” ante el juzgado numero 50 de Plaza de Castilla. En ocasiones
pasadas (en el caso de Málaga, donde se descubrió una red de esclavitud
sexual en el CIE) denuncias similares fueron archivadas sin ni siquiera
ser investigadas, debido a la expulsión del denunciante y de los testigos.

Esta práctica se repitió la mañana del 20 de febrero, cuando Alejandro
cumplía 40 días, tiempo máximo de detención. Pasado este plazo, sin que
se hubiera efectuado la expulsión, las autoridades hubieran estado
obligadas a dejarle en libertad. Este chico, junto con otros 46 personas
detenidas y testigos de los hechos denunciados, fue deportado a primera
hora de la madrugada.

A toda esta barbarie, se suma la total falta de comunicación por parte de
las autoridades a la familia. Durante 48 horas no hubo rastro de estas
personas en ninguna parte. Las familias en Latino América y España pasaron
días de desesperación e impotencia, sin siquiera saber en que aeropuerto
ir a buscar a los suyos.
La policía, durante todo este tiempo, se negó a otorgar cualquier tipo de
explicación o información sobre el paradero y el destino de los
deportados.

Finalmente, fue el mismo chico desaparecido a ponerse en contacto con la
familia el día 21, cuando finalmente llegó a Bolivia, después de haber
hecho escala en Colombia y Ecuador.
Al momento, se espera un informe medico, para comprobar las condiciones
físicas de Alejandro, ya que el Juzgado negó la autorización a efectuar un
examen medico externo para contrastar el del CIEs.

Los dos principales partidos candidatos a las próximas elecciones del 9M
han manifestado su voluntad de alargar el tiempo máximo de detención en
los CIEs para los migrantes sin papeles. Análogamente una directiva
europea que va a ser votada en las próximas semanas aconseja poder alargar
el tiempo máximo de detención hasta 18 meses.

Para nosotr@s esto es un caso entre muchos. Llevamos varios meses
denunciando las condiciones inhumanas en la que se encuentran los y las
detenidas en el CIE de Aluche. Están hacinados, la comida es pésima y el
trato por parte de la policía es de continua humillación. Ha habido varios
casos de violencias físicas. Es importante acordar que las personas ahí
detenidas no han cometido ningún delito. Lo único es que no tienen
papeles. Y por eso el Estado les priva de su libertad. Es una respuesta
absolutamente desproporcionada a la que es una falta administrativa, o sea
el no tener papeles.

No hay justicia, no hay respeto. Es increíble, la única forma de dignidad
que les queda a las familias es denunciar y resistir. Porque lo que
quieren es eso, minar la moral y las fuerzas de las familias y los
afectados. Es muy importante nuestro apoyo, porque lo que se respira en el
CIE es injusticia, invisibilidad y desamparo, en medio de un supuesto
"estado de derecho".

Hay que denunciar, visibilizar y luchar contra esta injusticia,
discriminación, invisibilidad y contra el desamparo.

No a los Centros de Internamiento! No a la tortura!

ODS Patio Maravillas

Texto integral de la carta:

Yo A.R. interno de Aluche denuncio al grupo policial por malos tratos a
una persona ilegal por no tener papeles. Le cuento que a mi me llevaron a
mis 35 dìas al avion y en ese tiempo la abogada interpuso los recursos de
apelación y todavía no había dado respuesta la jueza y sin darme la
respuesta me llevaron al avión y por ese motivo me negué a subir al avión,
por eso me empezaron a golpear sin darme razón alguna me trataron peor que
un animal y tengo todo el cuerpo destruido porque no quise subir. Subieron
dos agentes de la policía a sacarme de la furgoneta y como me agarre duro
de la furgoneta uno de ellos me empezó a golpear en el cuerpo y el otro
empezó a tironearme de la mano y por eso la mano la tengo dolorida y el
cuerpo entero también y por eso ruego al grupo de las autoridades que tome
cartas en el asunto porque los inmigrantes también tenemos derechos como
los demás y no por eso pueden tratar como ellos quieran y por los golpes
que me dieron tengo hematomas en el cuerpo que no puedo comer.
Firmado A.R.