CRÓNICA DEL PRIMER TALLER DEL AÑO
Ayer el taller volvió a funcionar a tope, con mucha gente y muchas, muchaaaas bicis.
El reparto de las bicis donadas se adelantó circunstancialmente , y un pequeño pero afable grupillo que también circunstancialmente andábamos por ahí, descargamos la furgo en un boleo. Eran unas 15 bicis, 3 de carreras, media docena de bicis para niños y... y más bicis de esas con ruedas... Estaban en bastante buen estado en general, y procedimos al diagnóstico de cada una.
Vino mucha gente: (si me dejo a alguien, ustedes perdonen, que es q de verdad había ahí mucha gente) Quique, que fue quien consiguió la macrodonación, Samuel con las herramientas para arriba y para abajo, Gamba un ratito, Juanma asambleando que le encanta, Deiviz peleándose con los radios de su bici plegable, Luca, Antonio, Auri (cambiando los piñones de la bici que se está arreglando Auri), una pareja que no se como se llaman que estaban encantados arreglando pinchazos y aprendiendo un montón, Marc y otro chico francés, que tuvo secuestrada la llave del 8 un buen rato mientras todos enloquecíamos en su búsqueda, Teresa, extirpando un transportín muy pesado, Fernando, que estuvo en la descarga y cambió el cuadro de su Gacela por otro, a la par que echaba una mano a los necesitados que por allí vagábamos, Nicolás (era Nicolás, verdad, el argentino) ayudandonos a mí y a una chica alemana, Kristin, que está haciendo más grande una bici más bien pequeñita, un chico extranjero rubio, con coleta y ojos azules, que llegó prontito, cogió un cuadro y a montarse una bici. A última hora, Rebeca (sin Ñaje)y a la Frikadela, apareció blogviajero también. También vino un tipo y donó una Orbea preciosa que empecé a arreglar con la ayuda de todo el mundo, y que va a quedar muy bien.
Y bueno, vino y fue más gente y más bicis. Es un verdadero placer arreglar bicis rodeada de tanta y tan buena gente con tantas ganas de ayudar. ¡Lo que se aprende!
Se bajaron además cuadros del antiguo taller, que para eso se habían currado Juanma y Blogviajerohumorist a un nuevo cacharro donde colgarlas con ganchos y todo (sé que cacharro es inexacto.. como un listón metálico con agujeros.. creo que intentar arreglarlo es peor).
Y bueno, el Domingo se despejó el taller, y como tenemos el Patio, pues estamos más holgados, la verdad.
Y luego lo mejor: Frikadelas en el Estocolmo así como cebada fermentada y muchas risas, hasta que nos echaron. Da gusto volver a casa en tu bici y buena compañía tras una tarde tan aprovechada. ..A ver si pronto es lunes de nuevo...



